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Parto natural

Revisor médico: Larissa Hirsch, MD

Algunas mujeres optan por dar a luz sin ningún tipo de medicación, utilizando técnicas de relajación y respiración controlada para el dolor. En el parto natural, la madre tiene el control del cuerpo y en general trabaja con un asistente que la guía y le brinda apoyo durante las etapas del trabajo de parto.

Para muchas futuras madres, el parto natural no es una cuestión de "valentía" o "martirio"; simplemente quieren tratar el trabajo de parto y el alumbramiento como un acontecimiento natural. A pesar del dolor, muchas mujeres descubren que la experiencia les da fuerza y mucha satisfacción.

Acerca del parto natural

El parto natural es una manera de dar a luz con poco uso de la tecnología y dejando que la naturaleza siga su curso. Esto puede incluir lo siguiente:

  • atravesar el trabajo de parto y el alumbramiento sin la ayuda de medicamentos, incluidos los analgésicos, como las epidurales
  • usar pocas intervenciones médicas (o ninguna), como el monitoreo fetal continuo y las episiotomías (un corte que se realiza en la zona que se encuentra entre la vagina y el ano para hacer espacio para el bebé durante el alumbramiento)
  • permitir que la mujer dirija el trabajo de parto y el proceso de alumbramiento, haciéndolo de un modo en el que se sienta cómoda

Muchas mujeres con embarazos de poco riesgo optan por un alumbramiento natural para evitar los posibles riesgos de los medicamentos para la madre y el bebé. Los analgésicos pueden afectar el trabajo de parto: puede haber una caída de la tensión arterial, el trabajo de parto podría acelerarse o hacerse más lento, podría sentir náuseas y tener la sensación de falta de control.

Pero muchas mujeres optan por el parto natural para sentirse más en contacto con la experiencia del alumbramiento y para afrontar el trabajo de parto de manera proactiva.

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¿Dónde se realiza?

Algunas mujeres que optan por un parto natural deciden dar a luz fuera del ámbito hospitalario, como un centro de maternidad, donde el énfasis está puesto en el parto natural. Las mujeres pueden ir de un lugar a otro durante el trabajo de parto, colocarse en posiciones que les resulten más cómodas y pasar un rato en una tina o un jacuzzi. Al bebé se lo monitorea con frecuencia con un ecógrafo portátil. A menudo se utilizan medidas para reconfortar a la mujer (como hidroterapia, masajes, compresas tibias y frías, y técnicas de visualización y de relajación). La mujer puede comer o beber si así lo desea.

En un centro de maternidad, puede haber una variedad de profesionales del cuidado de la salud, como enfermeros certificados, parteras certificadas y doulas (personas con capacitación profesional para ofrecer apoyo y atención durante el trabajo de parto y el posparto).

Los estudios demuestran que recibir apoyo continuo de una persona experimentada y capacitada durante el parto, como una partera o doula, puede reducir el tiempo del trabajo de parto, disminuir o eliminar el uso de medicamentos, reducir probabilidades de necesitar una cesárea y una sensación más positiva del trabajo de parto una vez que todo ha finalizado.

En la actualidad, también es posible tener un parto más natural en muchos hospitales. Algunos hospitales tienen centros de maternidad en los que se usa un enfoque natural, pero se cuenta con la intervención médica si es necesaria. Muchos hospitales han modificado su enfoque para los partos de bajo riesgo y tienen habitaciones con un ambiente hogareño para que las mujeres hagan el trabajo de parto, den a luz y se recuperen sin necesidad de ser trasladadas. Los profesionales pueden recibir indicaciones de la parturienta, lo cual permite que el trabajo de parto transcurra más lentamente y sin intervención cuando todo marcha bien. También se pueden usar técnicas alternativas para manejar el dolor y se permite la presencia de asistentes, como parteras o doulas.

Además del padre, a veces se permite que otros niños, los abuelos o los amigos presencien el parto (que es una práctica habitual en los centros de maternidad). Después del alumbramiento, los bebés pueden pasar más tiempo con la madre. Este enfoque a veces se denomina "atención centrada en la familia".

Si tiene un embarazo de alto riesgo, lo más conveniente es que dé a luz en un hospital, donde pueda recibir la atención médica necesaria (especialmente en caso de emergencia).

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¿Cómo se lleva a cabo?

De usted depende cómo manejar el dolor. Cada mujer descubre cuál es el método que más la ayuda. Muchas pueden controlar el dolor canalizando su energía y concentrándose en otra cosa. Las dos filosofías más comunes en los Estados Unidos son la técnica Lamaze y el método Bradley.

La técnica Lamaze enseña que el parto es un proceso normal, natural y saludable, pero tiene una posición neutral sobre el uso de medicamentos para el dolor y anima a las mujeres a tomar una decisión informada sobre lo que es adecuado para ellas.

El método Bradley (que es un parto con la participación activa del padre del bebé) pone el énfasis en el enfoque natural del parto y en la participación activa de un asistente. Uno de los principales objetivos de este método es evitar el uso de medicamentos a menos que sean absolutamente necesarios. El método Bradley también se centra en una buena nutrición y ejercicio físico durante el embarazo, y técnicas de relajación y respiración profunda como un método para afrontar el trabajo de parto. Si bien el método Bradley defiende la experiencia del parto sin medicamentos, en las clases se prepara a los padres para las situaciones o complicaciones inesperadas, como las cesáreas de emergencia.

Otras maneras en las que las mujeres manejan el dolor durante el trabajo de parto son las siguientes:

  • hipnosis (también llamada "hipnoparto")
  • yoga
  • meditación
  • caminar
  • masajes o contrapresión
  • cambiar de posición (como caminar, tomar una ducha, mecerse o recostarse sobre una pelota especial)
  • tomar un baño o una ducha
  • sumergirse en agua tibia o un jacuzzi
  • distraerse con actividades que ocupan la mente de otra manera
  • escuchar música relajante
  • visualizaciones
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¿Cómo me sentiré?

Si bien el parto es una de las experiencias humanas que causan más dolor, la experiencia es diferente de una mujer a otra y de un embarazo a otro. Las mujeres experimentan el dolor del parto de diferente manera y a algunas de ellas les parece similar a los dolores menstruales; otras lo experimentan como una presión muy fuerte; y otras sienten oleadas intensas de dolor similares a los dolores de una diarrea. Las madres primerizas probablemente sientan más dolor que las mujeres que ya han atravesado algún parto.

¿Cuánto tiempo llevará?

Los partos no tienen un cronograma u horario fijo. Algunas mujeres dan a luz en unas pocas horas y otras pueden tardar todo un día (o incluso más tiempo). Sin importar si decide recibir medicación o no, el cuerpo de cada mujer reacciona de manera diferente al trabajo de parto.

Riesgos y precauciones

En general, el parto natural es muy seguro. Pero se vuelve riesgoso cuando una mujer ignora las recomendaciones del profesional del cuidado de la salud o se rehúsa a permitir la intervención de un médico si algo no sale según lo planeado.

Por su bienestar y el del bebé, es importante que esté abierta a otras opciones si surgen complicaciones. Si surge una emergencia y se rehúsa a recibir ayuda médica podría poner en riesgo su vida y la del bebé.

Después del parto

Al igual que cualquier mujer que ha dado a luz, es probable que sienta lo siguiente:

  • cansancio; tanto usted como su bebé querrán dormir todo lo posible
  • temblores o frío; muchas mujeres tiemblan después de dar a luz (se trata de una reacción normal)
  • dolor; es probable que sienta calambres en el útero, especialmente al dar de mamar y sentirá algo de dolor y molestias en la zona de la vagina
  • exaltación y energía; tal vez tenga una sensación intensa de satisfacción por saber que lo logró

¿Cómo puedo manejar el dolor?

El trabajo de parto tal vez le cause más dolor del que imaginaba. Algunas mujeres que habían dicho que no deseaban recibir medicamentos para el dolor cambian de opinión cuando están atravesando el trabajo de parto. Esto es muy común y totalmente comprensible.

Merece toda la admiración por su deseo y entusiasmo para intentar tener un parto natural. Pero si descubre que el dolor es más de lo que puede soportar, no se sienta mal por pedir medicamentos. Y si algo no va de acuerdo con los planes, es posible que deba ser flexible. Esto no la hace menos valiente ni menos comprometida con su bebé o el trabajo de parto. Dar a luz es una experiencia hermosa y gratificante, con o sin intervención médica.

Revisor médico: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: octubre de 2016